Un equipo de investigadores del IBEC liderado por Xavier Trepat, en colaboración con el CMRB, han descubierto un mecanismo que genera células de dos núcleos. Este mecanismo, que se ha identificado durante la regeneración del corazón del pez cebra, podría estar asociado al extraordinario poder regenerativo de este animal.
Después de una lesión aguda, como un infarto de miocardio, el corazón humano es incapaz de regenerarse. Las células cardíacas adultas no pueden crecer y dividirse para sustituir a las dañadas, y la lesión se vuelve irreversible. Pero esto no pasa en todos los animales. Un pez de agua dulce originario del Sudeste Asiático, conocido como pez cebra, puede regenerar su corazón por completo incluso después de la amputación del 20% de su ventrículo.