Las bacterias también necesitan vitaminas
El grupo del IBEC Bacterial infections: antimicrobial therapies ha revelado el papel esencial que desempeña una vitamina en el desarrollo de biopelículas bacterianas.
Este nuevo descubrimiento podría ayudar a comprender cómo se propagan estas bacterias, lo que ayudará a diseñar mejores fármacos antibacterianos específicos.
La especie bacteriana P. aeruginosa causa infecciones pulmonares crónicas en pacientes con fibrosis quística o enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC) al formar una biopelícula madura, en la que las células se adhieren entre sí y pueden ocupar muchas superficies distintas, lo que les permite crecer y adaptarse.
El grupo del IBEC Bacterial infections: antimicrobial therapies ha revelado el papel esencial que desempeña una vitamina en el desarrollo de biopelículas bacterianas.
Investigadores del IBEC han descubierto que la división celular que se produce en tejidos epiteliales está regulada por fuerzas mecánicas.
Dos grupos del IBEC se han asociado para revelar nuevos conocimientos que puedan impulsar el diseño de micro y nanomotores para aplicaciones de salud.
El último artículo de Alberto Elosegui-Artola, Xavier Trepat y Pere Roca-Cusachs es portada del último número de la revistaTrends in Cell Biology, de la familia editorial Cell.
Un nuevo estudio en ratones neonatos desarrollado por el CMR[B], en colaboración con el IBEC y la UB, ha determinado que la habilidad del corazón para regenerarse tras una herida está relacionada la rigidez del entorno celular, y no solo con la capacidad proliferativa de las células cardíacas, acotando la ventana de regeneración a 48 horas tras el nacimiento.
Los investigadores del IBEC y del MIT han demostrado que las células pueden usar su entorno para comunicarse mecánicamente entre sí dentro de los tejidos. Es como cuando un soldado del ejército tensa las cuerdas de una red de entrenamiento para que su compañero pueda ascender con firmeza.
El grupo Nanoscopy for Nanomedicine propone las nanopartículas poliméricas de cadena única (SCPN, del inglés Single-Chain Polymeric Nanoparticles) que imitan las enzimas como posibles activadores de fármacos en entornos biológicos, como la célula viva.