Las propiedades del agua cambian en la nanoescala
Una investigación liderada por el National Graphene Institute de la Universidad de Manchester, y que ha contado con la colaboración del IBEC, revela que la capa de agua que cubre todas las superficies que nos rodean tiene propiedades eléctricas muy diferentes al resto del agua.
El agua, una de las sustancias más fascinantes de la Tierra, cuenta entre sus muchas propiedades inusuales con una alta polarizabilidad, es decir, una fuerte respuesta a un campo eléctrico aplicado.
Recientemente, sin embargo, un equipo de investigación ha descubierto que las capas de agua de tan solo unas pocas moléculas de grosor -como el agua que cubre todas las superficies que nos rodean- se comporta de manera muy diferente al agua normal.
Una investigación liderada por el National Graphene Institute de la Universidad de Manchester, y que ha contado con la colaboración del IBEC, revela que la capa de agua que cubre todas las superficies que nos rodean tiene propiedades eléctricas muy diferentes al resto del agua.
El grupo del IBEC Bacterial infections: antimicrobial therapies ha revelado el papel esencial que desempeña una vitamina en el desarrollo de biopelículas bacterianas.
Investigadores del IBEC han descubierto que la división celular que se produce en tejidos epiteliales está regulada por fuerzas mecánicas.
Dos grupos del IBEC se han asociado para revelar nuevos conocimientos que puedan impulsar el diseño de micro y nanomotores para aplicaciones de salud.
El último artículo de Alberto Elosegui-Artola, Xavier Trepat y Pere Roca-Cusachs es portada del último número de la revistaTrends in Cell Biology, de la familia editorial Cell.
Un nuevo estudio en ratones neonatos desarrollado por el CMR[B], en colaboración con el IBEC y la UB, ha determinado que la habilidad del corazón para regenerarse tras una herida está relacionada la rigidez del entorno celular, y no solo con la capacidad proliferativa de las células cardíacas, acotando la ventana de regeneración a 48 horas tras el nacimiento.
Los investigadores del IBEC y del MIT han demostrado que las células pueden usar su entorno para comunicarse mecánicamente entre sí dentro de los tejidos. Es como cuando un soldado del ejército tensa las cuerdas de una red de entrenamiento para que su compañero pueda ascender con firmeza.
El grupo Nanoscopy for Nanomedicine propone las nanopartículas poliméricas de cadena única (SCPN, del inglés Single-Chain Polymeric Nanoparticles) que imitan las enzimas como posibles activadores de fármacos en entornos biológicos, como la célula viva.