La percepción da forma a nuestras acciones
l sábado pasado Messi y Ronaldo desplegaron una vez más sus habilidades sobrenaturales durante el esperado «clásico» de la temporada. La piedra angular de su talento recae en la increíble capacidad de los jugadores para controlar su cuerpo, anticipando los movimientos de los miembros de su equipo, sus oponentes y muy especialmente del balón.
Esta anticipación motriz/motora es esencial para los deportes, pero también subyace en nuestra actividad cotidiana, sea para emprender el paso, alcanzar un objeto o escribir en un teclado. ¿Pero cómo se controlan todas estas acciones?
El último artículo del grupo Smart nano-bio-devices del IBEC aborda el problema de las biopelículas, las «ciudades de microbios» que facilitan la comunicación de célula a célula entre las bacterias, permitiendo que la infección prospere y aumentando las posibilidades de evadir el sistema inmune. En el cuerpo, estas biopelículas se pueden encontrar en una amplia variedad de infecciones microbianas, como en los pulmones de los pacientes con fibrosis quística o en la enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC).