Con motivo de su 20.º aniversario, el Instituto de Bioingeniería de Cataluña (IBEC) ha impulsado «Revelando lo invisible», un proyecto de arte y ciencia en el que la fotógrafa Roser Salarich ha convertido en cianotipias veinte imágenes cedidas por los grupos de investigación del centro, una por cada año de trayectoria. La exposición se presentó en el acto institucional del 20.º aniversario y pudo visitarse durante el Simposio anual del IBEC.

Cada día, en los laboratorios del IBEC se generan imágenes que dan forma a la investigación: células, tejidos, organoides, estructuras microscópicas o mapas de datos. El personal investigador las observa, las compara y las interpreta hasta convertirlas en conocimiento. «Revelando lo invisible» las saca del laboratorio y las mira con otros ojos.
Para ello, el proyecto recupera la cianotipia, una técnica nacida hace casi doscientos años que fue una de las primeras puestas al servicio de la ciencia. Es un proceso artesanal en el que la luz, el agua y el papel revelan lentamente la imagen, en blanco sobre un azul intenso. Como la investigación, exige precisión, paciencia y cuidado, y abre un diálogo entre los orígenes de la fotografía científica y la ciencia actual.
Cada cianotipia tiene un título propio y va acompañada de la imagen científica original y de un texto divulgativo que explica la investigación que hay detrás. Las obras recorren ámbitos muy diversos: desde un embrión humano de 9 días en el momento de implantarse hasta un organoide de riñón, nanorrobots observados con un microscopio electrónico o un brazo robótico que se entrena con inteligencia artificial para localizar heridas.


Más allá del sentido científico
Las imágenes también muestran las distintas maneras de hacer visible lo que no se ve: células marcadas con fluorescencia, superficies reconstruidas con un microscopio que «palpa» la célula o mapas de colores que representan el efecto de mutaciones en una proteína. La exposición reivindica, además, el error y el azar como parte de la investigación. Los anillos de «La belleza del error» son fruto de un fallo en el protocolo, y las células de «Estrella de mar» se escapan por casualidad formando cinco brazos.
Los títulos de las obras, que en muchos casos han propuesto los propios investigadores e investigadoras, juegan con la creatividad y con lo que les sugiere cada imagen. Así, unas células que adquieren rasgos de neurona se convierten en «Neuronas wannabe», un modelo de médula espinal en forma de anillo en un «Donette neural» y un organoide cerebral atravesado por una densa red de neuronas, en «Neuronas en llamas».
De la Fundació Joan Miró al Simposio del 20.º aniversario
La exposición se presentó el 21 de octubre para cerrar el acto institucional del 20.º aniversario, celebrado en el Auditorio de la Fundació Joan Miró, y las personas asistentes pudieron visitarla durante el cóctel de clausura.





Al día siguiente, las cianotipias se expusieron en el World Trade Center Barcelona durante el Simposio del 20.º aniversario, que reunió a más de 350 personas. Un vídeo presentó el proyecto y los asistentes pudieron recorrer la exposición durante las pausas. En la clausura de la jornada, el IBEC entregó a Josep Samitier, director del centro entre 2013 y 2025, una copia enmarcada de «Remolinos fluorescentes», la cianotipia que muestra un chip de microfluídica desarrollado por su grupo de Nanobioingeniería.








Además, cuatro de las cianotipias se han reproducido en chapas conmemorativas del 20.º aniversario.


Ciencia y arte
El proyecto se enmarca en el compromiso del IBEC con el diálogo entre ciencia y arte como vía para acercar la investigación a la sociedad.
«Revelando lo invisible» ha sido coordinado por Anna Solé Tremoleda y Maria López Alonso, del IBEC. Todas las obras, con las imágenes originales y los textos divulgativos en catalán e inglés, pueden consultarse en la web de la exposición.





