Joan Montero and colleagues in Boston suggest a new strategy for melanoma patients
IBEC researcher Joan Montero authors a paper in Nature Communications which uncovers a key adaptation that melanoma cancer cells use to evade current therapies. This finding might allow physicians to use better drug combinations to improve patient outcomes in the future.
Despite significant advances in cancer diagnosis and treatment, most targeted cancer therapies fail to achieve complete tumor regressions or durable remission. Understanding why these treatments are not always efficient has remained a main challenge for researchers and physicians. Now, Joan Montero from the IBEC and colleagues at Dana-Farber Cancer Institute/Harvard Medical School in USA report in Nature Communications a mechanism that uncovers why some therapies fail to treat melanoma.
El grupo de Procesamiento e interpretación de señales biomédicas del Instituto de Bioingeniería de Cataluña (IBEC) ha desarrollado un sistema que permitiría diagnosticar de manera económica, fiable y no invasiva la apnea obstructiva del sueño (AOS), un trastorno del sueño que se caracteriza por el cese recurrente del flujo de aire durante el sueño. Los investigadores proponen un novedoso método consistente en el análisis de señales acústicas registradas con un teléfono inteligente.
Según indica el estudio, la estrategia tiene además la ventaja de reconocer al gametocito, la fase transmisible del parásito. Encapsular dos fármacos con propiedades diferentes en nanovesículas rodeadas por anticuerpos mejora notablemente la especificidad y eficacia de los mismos, según un estudio liderado por Xavier Fernández-Busquets, director de la unidad mixta de Nanomalaria del Instituto de Bioingeniería de Cataluña (IBEC) y el Instituto de Salud Global de Barcelona (ISGlobal), centro impulsado por ”la Caixa”.
Investigadores del grupo de Procesamiento de señales e información para sistemas de sensores del IBEC, dirigido por Santiago Marco, diseñan un nanodrón que podría identificar gases tóxicos en edificios derrumbados por el efecto de terremotos o de explosiones. El nuevo aparato, que pesa 35 gramos, también podría ser útil para detectar la presencia de víctimas en espacios cerrados y de difícil acceso.
Durante la última década, los organoides intestinales se han convertido en una herramienta crucial para estudiar la biología intestinal in vitro. Sin embargo, su geometría en forma de esfera limita el acceso de luz del organoide, lo que dificulta su uso en muchos experimentos funcionales en los que se requiere acceso independiente a los diferentes lados del epitelio.