La ciencia se encuentra con las artes: investigadores del IBEC participaron en un evento épico

Los investigadores del IBEC Laura Clua y Xavier Arqué participaron como actores y co-creadores en un evento organizado por la Fundación Èpica (parte de la reconocida compañía de teatro internacional “la Fura dels Baus”) en el marco del Proyecto Europeo “European Science Performing Night (ESPN) 2021”.

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European Science Performing Night (ESPN) 2021

A lo largo de 40 años, “La Fura dels Baus”, una de las compañías catalanas de teatro y artes escénicas más conocidas, conocida internacionalmente por las ceremonias de inauguración y clausura de los Juegos Olímpicos de Barcelona, ha desarrollado un método en sus creaciones, más allá de las individualidades y articulados en torno al trabajo conjunto y la suma de talento. Ahora, a través de la Fundación Èpica, La Fura quiere proyectar su solvencia creativa y el éxito de su metodología a través de un centro que aúna aprendizaje y experiencia a la hora de desarrollar proyectos creativos. Su lema es simple: “aprender es el resultado de compartir conocimientos y experiencias”. Por eso es tan importante el trabajo colaborativo entre creadores, artistas, ingenieros y científicos, para que después pueda llegar a la sociedad a través de su exposición. 

El principal objetivo de las jornadas de la Fundación Èpica es acercar a los investigadores al público y fomentar su reconocimiento, su valor y la contribución de su trabajo a la sociedad. Para llevar a cabo estos objetivos, el proyecto liderado por la Fundación Èpica propone diferentes acciones que aúnan ciencia, arte y tecnología.

“La ciencia puede convertirse peligrosamente en un área exclusivamente científica, así como el arte verse limitado por la novedad de su propio sector. La intercomunicación entre campos hace una combinación explosiva que produce efectivamente mensajes disruptivos y relevantes. Eso es lo que pudimos ver de cerca a través de esta experiencia”. añade Xavier Arqué. 

 

Los talleres construyen sinergias entre los diferentes grupos de expertos y actores implicados a través de metodologías de co-creación y brindan a los participantes habilidades y consejos para involucrarse y comunicarse con la audiencia. Muchas personas con diferentes antecedentes están involucradas en el proceso creativo, desde científicos hasta ingenieros y artistas. 

Iniciativas como esta, que aúnan diferentes disciplinas y mezclan ciencia y arte, son una gran oportunidad para acercar la ciencia a la sociedad, de una forma totalmente diferente que no dejará de emocionar a la audiencia. 

En este contexto, los investigadores del IBEC Laura Clua, del grupo Biosensores para bioingeniería y Xavier Arqué, del grupo Smart nano-bio-devices participaron el pasado 24 de septiembre en la jornada como actores y co-creadores del espectáculo. 

 

Muy a menudo la ciencia es vista como un conocimiento demasiado técnico alejado de la sociedad, cuando en realidad cada día nuevos descubrimientos y tecnologías están cambiando y determinando el mundo de nuestro futuro. Para que todos seamos conscientes y partícipes de la ciencia es necesario que ésta sea entregada a la sociedad y no existe otro vehículo más poderoso que el arte.

Xavier Arqué

En este taller, los participantes ingresaron a una célula viva y fueron guiados para finalmente destruir la célula desde adentro, como lo haría un virus. Apareció una maquinaria móvil, esparciendo basura por todo el lugar, contaminándolo. Esto tenía la intención de ser una metáfora tanto del cambio climático como de la propagación del cáncer, que causa metástasis. En este punto, los participantes se “contaminan” y se dividieron en grupos: los privilegiados y los no privilegiados, según el trato que recibirían. Al final se lleva a cabo un proceso de fábrica, con toda la basura plástica acumulada, la maquinaria se recalienta y surge una nube tóxica que producirá una detención de emergencia y la caída de lluvia ácida sobre las cabezas de todos. 

Los participantes siempre fueron guiados a través de estas etapas por “Kalliope”, una aplicación móvil a través de la cual debían responder algunas preguntas, pero esta aplicación también evaluó cuánto confiaban en la información que recibían y su tendencia a obedecer ciegamente. 

 

La relación entre el arte y la ciencia existe desde hace mucho tiempo. Unidos por su experimentación, imaginación y la necesidad de entender y expresar nuestro mundo. Ahora, con la realidad actual, ha ganado un impulso muy necesario.

Laura Clua