Investigadores, clínicos y expertos en innovación se han reunido hoy en una jornada organizada por el Instituto de Bioingeniería de Cataluña (IBEC) en el marco de la Barcelona Health Innovation Week 2026, enfocada en acelerar la transferencia de resultados hacia una medicina del futuro más personalizada, preventiva y sostenible. La sesión ha destacado el papel del ecosistema biomédico catalán y los avances del Plan Complementario de Biotecnología Aplicada a la Salud en Cataluña, poniendo de manifiesto la importancia de reforzar alianzas interdisciplinares para llevar los avances científicos antes al paciente.

Hoy ha tenido lugar en Barcelona la jornada “Innovación científica y tecnológica en salud: transferencia de resultados para la medicina del futuro”, en el marco de la cuarta edición de la Barcelona Health Innovation Week. Del 16 al 20 de febrero, el evento convertirá a la ciudad en punto de encuentro para startups, hospitales, centros de investigación e inversores del sector salud. La jornada, dedicada a impulsar la transferencia de conocimiento en biomedicina, ha contado con la participación de representantes de hospitales, centros de investigación, entidades tecnológicas y de órganos del gobierno, que han compartido experiencias y estrategias para acelerar el impacto clínico de la ciencia.
El Plan Complementario de Biotecnología Aplicada a la Salud ha demostrado que la colaboración entre investigación básica y clínica, uniendo instituciones científicas, hospitales, empresas y administraciones es esencial para que la innovación biomédica llegue antes a la sociedad.
Josep Samitier
El encuentro ha reunido a instituciones clave del sistema sanitario y científico catalán con el objetivo de fomentar sinergias y avanzar hacia un modelo de innovación más ágil, cooperativo y orientado al paciente. Además, el evento también ha marcado la clausura oficial del Plan Complementario de Biotecnología Aplicada a la Salud en Cataluña, que durante 3 años ha impulsado el desarrollo de tecnologías innovadoras en diagnóstico, pronóstico y terapias avanzadas.
En la inauguración, Josep Samitier, coordinador científico a nivel estatal del Plan y adjunto a la dirección del IBEC, destacó que esta primera edición “ha demostrado que la colaboración entre investigación básica y clínica, uniendo instituciones científicas, hospitales, empresas y administraciones es esencial para que la innovación biomédica llegue antes a la sociedad”.
La jornada incluyó breves ponencias de investigadores participantes en distintas líneas de actuación del Plan Complementario en Cataluña.
Línea de Actuación 6 — Terapias avanzadas, formación quirúrgica y robótica médica
Manel Juan (FRCB-IDIBAPS) presentó avances en el escalado de producción de vectores lentivirales para mejorar el acceso a terapias génicas como las CAR-T, con impacto directo en el número de pacientes que podrán beneficiarse de estos tratamientos.
Robert Teixidó (IQS) expuso los progresos del proyecto Biomod, desarrollado junto con el Hospital Sant Joan de Déu (HSJD), centrado en injertos alveolares personalizados para fisura labiopalatina. Gracias al análisis de bancos de imágenes y modelos biomecánicos, han elaborado una biblioteca de casos y un mapa de tensiones que permite predecir con mayor precisión la integración del injerto. El equipo ha enviado ya un primer artículo y prepara un segundo, y se han iniciado nuevas colaboraciones en IA y cirugía personalizada.
Pamela Lustig (HSJD) presentó simuladores quirúrgicos 3D y herramientas de realidad virtual para intervenciones complejas en cáncer infantil, como neuroblastoma o tumor de Wilms. Cirujanos han destacado que estas tecnologías reducen tiempos quirúrgicos, disminuyen el estrés y mejoran la toma de decisiones, contribuyendo a una recuperación más rápida de los pacientes.
Línea de Actuación 4 — Modelos biológicos para cribado y estudio terapéutico
Pau Sancho-Bru (FRCB-IDIBAPS) mostró avances en modelos personalizados de la enfermedad hepática MASLD mediante organoides derivados de biopsias de pacientes, que reproducen con fidelidad la heterogeneidad celular del hígado y permiten estudiar metabolismo y progresión de la enfermedad.
Stefan Hummer (VHIR) presentó resultados de investigación en fosforilación y mal pronóstico en cáncer, con la creación de una spin-off prevista para 2026.
Julián Cerón (IDIBELL) explicó cómo, utilizando C. elegans y técnicas CRISPR, han logrado evaluar el impacto de mutaciones en el gen PTEN y entender por qué tumores genéticamente idénticos pueden comportarse de forma distinta.
Antoni Caimari (EURECAT) expuso un modelo preclínico para estudiar la conexión microbiota–intestino–cerebro en enfermedad de Alzheimer, demostrando que el trasplante de microbiota de pacientes a ratones sanos altera significativamente el comportamiento cognitivo, generando resultados muy prometedores.
Línea de Actuación 3 — Cribado de fármacos y análisis de interacciones
Marc Torrent (UAB) presentó el diseño de “smart antibióticos” personalizados que evitan afectar a la microbiota. Tras un cribado de más de 100.000 compuestos se han identificado 16 con actividad antimicrobiana y dos candidatos prioritarios en fase de financiación para su desarrollo avanzado.
Jordi Surrallés (HSCSP) detalló estrategias de quimioprevención para pacientes con anemia de Fanconi, centradas en reactivar rutas de reparación del ADN mediante reposicionamiento de fármacos.
Begoña Cánovas (IRB Barcelona) abordó nuevas opciones contra el osteosarcoma metastásico mediante un cribado fenotípico en modelos derivados de pacientes. Han identificado un fármaco reposicionable con potencial terapéutico.
Kevin Aguilar (IRB Barcelona) mostró avances en enfermedades mitocondriales raras como COXPD1, con un cribado de 150.000 compuestos que ha producido 15 candidatos, y estudios de terapia génica en modelos animales que han revertido alteraciones bioquímicas, abriendo nuevas vías terapéuticas.
Línea de Actuación 2 — Bases de datos e integración computacional para medicina de precisión
Lorena Alonso (BSC-CNS) presentó modelos predictivos de diabetes tipo 2 basados en datos de más de 442.000 personas, integrando factores genéticos, clínicos y ambientales. El equipo ha identificado 184 genes asociados a subgrupos de riesgo y ha generado nuevos datos epigenéticos para estrategias preventivas.
Salvador Capella (BSC-CNS) explicó el proyecto Datos-CAT, centrado en interoperabilidad, visibilidad y uso de cohortes poblacionales, clave para el avance de modelos traslacionales.
Ester Ballana (IrsiCaixa) abordó la inmunomodulación en cáncer de mama metastásico, responsable del 20% de los casos avanzados en mujeres, y la necesidad de nuevos abordajes terapéuticos.
Luciano di Croce (CRG) presentó avances en organoides cerebrales y modelos in vivo para estudiar el glioma difuso de la línea media (DMG), un cáncer pediátrico devastador y sin cura.
Mesa redonda: retos y oportunidades para acelerar la innovación
La jornada cerró con una mesa redonda en la que representantes del ámbito regulatorio, clínico, empresarial y de inversión analizaron las barreras que aún dificultan que la innovación llegue al sistema de salud. Los participantes coincidieron en que persisten desajustes entre los tiempos y prioridades de la ciencia, la industria, la regulación y la financiación, lo que ralentiza la transición de los resultados de la I+D hacia aplicaciones clínicas reales. También se destacó que los procesos regulatorios siguen siendo un cuello de botella y que es necesario dotar al sistema sanitario de más incentivos para adoptar nuevas tecnologías.
Otro tema central fue la necesidad de integrar perfiles multidisciplinares —como ingenieros, biotecnólogos y expertos en datos— para facilitar la implementación de la innovación en los hospitales. Asimismo, se subrayó la importancia de contar con financiación estable y a largo plazo para que los proyectos con potencial transformador puedan consolidarse. Los ponentes insistieron también en la relevancia de incluir a pacientes y ciudadanía en el desarrollo de soluciones, como parte esencial para garantizar equidad y orientar la innovación hacia necesidades reales.
En su cierre, los expertos coincidieron en que el futuro de la biomedicina dependerá no solo de la investigación y la tecnología, sino también de la capacidad del ecosistema para coordinarse, colaborar y atraer talento que sostenga estas transformaciones.




