Investigadores del IBEC desarrollan una plataforma de bioingeniería para detectar moléculas proinflamatorias en trastornos musculares
El grupo Biosensores para la bioingeniería liderado por Javier Ramón ha desarrollado una plataforma de detección para captar in situ las moléculas proinflamatorias secretadas por los tejidos, conocidas como citoquinas. Esta nueva metodología abre una nueva puerta para la comprensión de los trastornos metabólicos presentes en las enfermedades musculares, así como el desarrollo de aplicaciones de detección de drogas.
A pesar de que el 40% de la masa corporal total es tejido muscular esquelético, según la Asociación Médica Estadounidense, no existe un perfil de médico clínico especializado en el tratamiento de enfermedades musculares. Es precisamente en esta área que, desde hace unos años, el grupo de investigación del Dr. Javier Ramón en IBEC trabaja para llenar la brecha entre trastornos musculares y terapias médicas específicas.
Según indica el estudio, la estrategia tiene además la ventaja de reconocer al gametocito, la fase transmisible del parásito. Encapsular dos fármacos con propiedades diferentes en nanovesículas rodeadas por anticuerpos mejora notablemente la especificidad y eficacia de los mismos, según un estudio liderado por Xavier Fernández-Busquets, director de la unidad mixta de Nanomalaria del Instituto de Bioingeniería de Cataluña (IBEC) y el Instituto de Salud Global de Barcelona (ISGlobal), centro impulsado por ”la Caixa”.
Investigadores del grupo de Procesamiento de señales e información para sistemas de sensores del IBEC, dirigido por Santiago Marco, diseñan un nanodrón que podría identificar gases tóxicos en edificios derrumbados por el efecto de terremotos o de explosiones. El nuevo aparato, que pesa 35 gramos, también podría ser útil para detectar la presencia de víctimas en espacios cerrados y de difícil acceso.
Durante la última década, los organoides intestinales se han convertido en una herramienta crucial para estudiar la biología intestinal in vitro. Sin embargo, su geometría en forma de esfera limita el acceso de luz del organoide, lo que dificulta su uso en muchos experimentos funcionales en los que se requiere acceso independiente a los diferentes lados del epitelio.
Un estudio liderado por investigadores del Instituto de Bioingeniería de Catalunya (IBEC) abre la puerta a la movilidad de nuevos objetos microscópicos utilizando toda una librería de enzimas. Según los expertos, estos microrrobots se podrán utilizar en un futuro próximo con fines medioambientales y biomédicos.
Scientists from the Institute for Bioengineering of Catalonia develop a technique that enables them to work out the specific function of a neuronal receptor according to its location in the brain. The study, published in PNAS, is based on the activation of photoswitchable drugs with micrometric precision and offers new opportunities in neurobiology.