El aceite de oliva ofrece dos poderosas armas en la lucha contra la resistencia bacteriana
Investigadores del grupo de Infecciones bacterianas: terapias antimicrobianas del IBEC y de la Universidad de Granada han creado dos potentes antimicrobianos a partir del ácido oleanólico y el ácido maslínico, ambos presentes en el aceite de oliva.
El estudio, publicado recientemente en la revista ACS Infectious Diseases, ha demostrado el efecto de estos derivados sobre la bacteria Staphylococcus aureus, una de las principales causantes de infecciones en catéteres y prótesis hospitalarias.
Oro líquido. Así es como todas las culturas mediterráneas se han referido al aceite de oliva a lo largo de la historia. Su sabor cautivador, su textura y su papel en la gastronomía han sido algunas de las cualidades que han contribuido a ello. Pero el aceite de oliva también es un gran aliado cuando hablamos de salud: desde propiedades antiinflamatorias hasta beneficios para el sistema cardiovascular, pasando por efectos antitumorales recientemente descubiertos.
Ahora, científicos del IBEC y de la Universidad de Granada (UGR) se han propuesto incrementar las ya conocidas propiedades antimicrobianas del aceite de oliva. Para ello, han sintetizado a partir de dos compuestos presentes en el aceite de oliva
Según indica el estudio, la estrategia tiene además la ventaja de reconocer al gametocito, la fase transmisible del parásito. Encapsular dos fármacos con propiedades diferentes en nanovesículas rodeadas por anticuerpos mejora notablemente la especificidad y eficacia de los mismos, según un estudio liderado por Xavier Fernández-Busquets, director de la unidad mixta de Nanomalaria del Instituto de Bioingeniería de Cataluña (IBEC) y el Instituto de Salud Global de Barcelona (ISGlobal), centro impulsado por ”la Caixa”.
Investigadores del grupo de Procesamiento de señales e información para sistemas de sensores del IBEC, dirigido por Santiago Marco, diseñan un nanodrón que podría identificar gases tóxicos en edificios derrumbados por el efecto de terremotos o de explosiones. El nuevo aparato, que pesa 35 gramos, también podría ser útil para detectar la presencia de víctimas en espacios cerrados y de difícil acceso.
Durante la última década, los organoides intestinales se han convertido en una herramienta crucial para estudiar la biología intestinal in vitro. Sin embargo, su geometría en forma de esfera limita el acceso de luz del organoide, lo que dificulta su uso en muchos experimentos funcionales en los que se requiere acceso independiente a los diferentes lados del epitelio.
Un estudio liderado por investigadores del Instituto de Bioingeniería de Catalunya (IBEC) abre la puerta a la movilidad de nuevos objetos microscópicos utilizando toda una librería de enzimas. Según los expertos, estos microrrobots se podrán utilizar en un futuro próximo con fines medioambientales y biomédicos.
Scientists from the Institute for Bioengineering of Catalonia develop a technique that enables them to work out the specific function of a neuronal receptor according to its location in the brain. The study, published in PNAS, is based on the activation of photoswitchable drugs with micrometric precision and offers new opportunities in neurobiology.